Los trabajadores civiles de las Fuerzas Armadas agremiados en ATE que mantienen una huelga por 48 horas -comenzó ayer- y reclaman un incremento salarial de emergencia, el pase a planta permanente del personal contratado y el descongelamiento de las vacantes de ingreso, anticiparon que "no bajarán los brazos hasta que se solucione el tema".
"Estamos sin convenio colectivo sectorial y no hay encuentros (para negociar). Pedimos mil pesos de emergencia al margen del reajuste de mitad de año", manifestó hoy Rosario di Paolo de la Asociación de Trabajadores del Estado a LA BISAGRA, en referencia al aumento que recibió el gremio de Camioneros la semana pasada.
"No queremos llegar a cortar las rutas para que el Gobierno nos dé bolilla", agregó el gremialista.