Como “una nueva ventana de esperanza”. Así definió Adrián Marcenac la resolución de la Sala Tercera de la Cámara de Casación que revocó el fallo que declarara inimputable a Martín Ríos, el joven que el 6 de julio de 2006 abrió fuego en plena avenida Cabildo del barrio porteño de Belgrano y terminó con la vida de Alfredo Mercenac, de 18 años, que en ese momento caminaba con sus amigos.
En 2009 Ríos fue declarado inimputable por el Tribunal Oral 12 de Capital Federal, que resolvió su internación en el hospital neuropsiquiátrico Borda. “El fallo anterior era vergonzoso”, señaló Marcenac en comunicación con La Bisagra. “Ríos no podía ser inimputable si se considera que tallaba las balas a mano y se escabulló de todos lados”, agregó. En estas circunstancias, la familia de la víctima encuentra las pruebas de que Ríos “es un asesino que sabía perfectamente lo que estaba haciendo”.
Marcenac supuso que ante la anulación del fallo anterior la defensa de Ríos recurrirá a la Corte Suprema de Justicia, por lo que se mantiene cauteloso en su entusiasmo: “hasta que esta sentencia quede firme o sea rechazada por la corte va a pasar un tiempo”. A pocos meses de cumplirse los cuatro años del crimen, los Marcenac se mantienen firmes en el pedido de reclusión perpetua para Ríos.